CUANDO TÚ CREES EN LAS
PERSONAS, LAS
MOTIVAS Y ELLAS HACEN LO
IMPOSIBLE.
UNA PERSONA INFLUYENTE
DEBE CAPACITAR A OTRAS PERSONAS.
ElsieVega señala que; alguien influyente que trabaje con otros la fe en las
personas es una cualidad esencial, pero hoy es un producto escaso y nos explica
lo siguiente hechos acerca de la fe:
La
mayoría de las personas no tienen fe en sí mismos Hace
poco vi una caricatura de Jeff Mac Nelly que mostraba a Shoe [Zapato],
el brusco editor de periódico, parado sobre el montículo en un juego de
béisbol. Su receptor le dijo: «Debes tener fe en tu curva». En el siguiente
cuadro, Shoe indicó: «Para él es fácil decir eso. Cuando se trata de creer en
mí mismo, soy agnóstico». Sin embargo, ten presente estas sabias palabras; “Cuando usted cree en las personas, ellas
hacen lo imposible.” Nancy Dornan y agrega Elsie, así es
como se sienten muchos hoy. Se les dificulta creer en sí mismos. Creen que van
a fracasar. Aunque vean una luz al final del túnel, están convencidos de que es
un tren. Ven la dificultad en cada posibilidad. Pero lo real es que las
dificultades raras veces derrotan a las personas; la falta de fe en sí mismos
es lo que casi siempre lo hace. Con un poco de fe en sí misma, la gente
puede hacer cosas milagrosas. Pero sin ella, las cosas realmente les resulta laboriosas.
La mayoría de las personas no tienen
alguien que tenga fe en ellas. En Just for
Today [Solo para hoy], James Keller cuenta esta historia: «Un
vendedor de flores ambulante no vendía nada. De pronto se le ocurrió un
pensamiento alegre y puso este anuncio: “Esta gardenia lo hará sentirse
importante todo el día por 10 centavos”. De inmediato sus ventas aumentaron».
Hoy, en
nuestra sociedad, la mayoría de las personas se sienten aisladas. El fuerte
sentido comunitario que una vez disfrutara la mayoría se ha convertido en algo
raro. Y muchas personas no tienen el apoyo familiar que fue común hace unos
treinta o cuarenta años. Por ejemplo, el evangelista Bill Glass señaló:
«Mientras crecían, a más del noventa por ciento de los presos, sus padres les
decían: “Te van a meter en la cárcel”». En vez de enseñarles a sus niños a creer en
ellos mismos, algunos padres los derrumban. Para muchas personas, hasta los más
cercanos no creen en ellos. No tienen a nadie a su lado. No en balde hasta algo
pequeño como una flor puede cambiar la manera en la que una persona percibe el
día.
La mayoría de las personas pueden notar cuando
alguien tiene fe en ellas. Los instintos de las
personas son bastante buenos para saber cuándo otros tienen fe en ellos. Pueden
percibir si su creencia es genuina o falsa. Tener verdadera fe en alguien puede
cambiar su vida. Nancy, la esposa de Jim, muchas veces afirma: «Cuando usted
cree en las personas, ellas hacen lo imposible».
En su
libro Avance y crea en sus
posibilidades, Robert Schuller, amigo de John, y pastor de la Catedral de
Cristal en Garden Grove, California, cuenta un maravilloso relato sobre un incidente
que cambió su vida cuando niño. Ocurrió cuando su tío tuvo fe en él, y lo
mostró con hechos y palabras: “su auto pasó la granja descolorida y se detuvo
en medio de una nube de polvo veraniego ante nuestra puerta. Salí corriendo
descalzo por el balcón astillado y vi a tío Henry bajando del auto. Era alto,
muy apuesto, y terriblemente enérgico. Después de muchos años como misionero en
China, visitaba nuestra finca en Iowa. Corrió hasta el viejo portón y puso sus
dos enormes manos en mis hombros de cuatro años. Se sonrió ampliamente, sacudió
mi pelo despeinado, y dijo: «¡Bueno! ¡Me parece que tú eres Robert! Creo
que un día vas a ser un gran predicador». Esa noche oré en secreto: «Y querido
Dios, ¡conviérteme en un predicador cuando sea grande!» Creo que Dios me
convirtió en un PENSADOR DE POSIBILIDADES allí y en ese momento.
Tener presente que mientras trabajes por convertirse en alguien
influyente, recordar siempre que la meta no es lograr que las personas piensen
mejor respecto a usted, es hacer que piensen mejor acerca de ellos mismos.
Tenga fe en ellos, y comenzarán a hacer exactamente eso. Las
dificultades raras veces derrotan a las personas; la falta de fe en sí mismas
es lo que casi siempre lo hace.
La
mayoría de las personas hará cualquier cosa por satisfacer su fe en ellas. Las
personas se levantan o se derrumban satisfaciendo el nivel de expectativas que
uno tiene en ellas. Si expresa escepticismo y duda en otros, le corresponderán
con mediocridad. Pero si cree en ellos y espera que les vaya bien, se
esforzarán tratando de hacer lo mejor que puedan. Y en ese proceso, se
beneficiarán usted y ellos. John H. Spalding expresó la idea de esta
manera: «Los que creen en nuestra habilidad hacen algo más que estimularnos.
Crean una atmósfera para nosotros en la que se facilita el éxito». Así
que aquí tienes un sabio consejo que debes considerar en tu proceso de vida: “Si jamás
fue alguien que confiara en las personas y que tuvo fe en ellas, cambie su
manera de pensar y comience creyendo en otros. Su vida mejorará rápidamente.
Cuando tiene fe en otros, les da un regalo increíble.” Deles dinero a otros, y pronto se gastará.
Deles recursos, y podrán no aprovecharlo de la mejor manera. Ayúdelos, y muchas
veces las personas se aprestarán a volver justamente a donde comenzaron. Pero
deles su fe, y llegarán a ser confiados, enérgicos, e independientes. Se
motivan a adquirir lo que requieren para tener éxito por su cuenta. Y luego de
compartir su dinero, sus recursos, y su ayuda, podrán usarlos mejor para
edificar un mejor futuro.
LA FE ES CREER EN LA
ACCIÓN.
A
finales de los 1800, un vendedor del este llegó a un pueblo fronterizo en algún
sitio en las Grandes Planicies. Mientras hablaba con el dueño de una tienda de
víveres, entró un ganadero, y el dueño se excusó para atender a su cliente. El
vendedor no pudo evitar oír la conversación de ellos. Parecía que el ganadero
deseaba crédito con algunas cosas que necesitaba.
—Jake, ¿vas a poner algunas verjas esta primavera?
—preguntó el dueño de la tienda.
—Seguro, Bill—dijo el ganadero.
—¿Vas a cerrar o a extenderte?
—Extenderme. Voy a ocupar otros 360 acres al otro
lado del arroyo.
—Qué bueno, Jake. Tienes el crédito. Ve a la parte
trasera y pídele a Steve lo que necesites.
El vendedor estaba confundido.
—He visto todo tipo de sistemas de crédito—dijo—,
pero jamás uno como ese. ¿Cómo opera?
—Bueno—dijo el dueño de la tienda—, permítame
decirle. Si un hombre cierra su cerca, significa que está asustado, tratando
de retener lo que tiene. Pero si se extiende, está creciendo y tratando de
mejorar. Siempre le doy crédito al que se extiende porque eso significa que
cree en sí mismo.
Tener
fe en las personas requiere algo más que simples palabras o sentimientos
positivos respecto a ellas. Tenemos que respaldarlas con lo que hacemos. Como
lo percibió claramente W.T. Purkiser, profesor emérito de religión en Point
Loma College: «La fe es más que pensar que algo es cierto. Es pensar que
es tan cierto que nos lleva a actuar».
Si
desea ayudar a otros y efectuar un impacto positivo en sus vidas, tiene que
tratarlos con ese tipo de confianza. Ralph Waldo Emerson dijo: «Confíe en
los hombres y le serán sinceros; trátelos bien y pronto serán grandes».
Conviértase en un creyente en las personas, y hasta los poco experimentados y
tentativos florecerán ante sus ojos. Que tus acciones siempre sean
Ordenadas, disciplinadas y consistentes.
Siguiendo con este interesante relato, Elsie Vegas nos muestra una
infografía de los pasos a seguir para lograr tener fe en las personas, así que
practícalo y veras los resultados te sorprenderán.
CÓMO CONVERTIRSE EN
UN CREYENTE EN LAS PERSONAS.
Somos afortunados porque crecimos en
ambientes positivos y afirmativos. Por eso se nos facilita creer en las
personas y expresar esa creencia. Pero estamos conscientes de que no todos
tuvieron el beneficio de una crianza positiva. La mayoría de las personas
tienen que aprender cómo tener fe en los demás. Para edificar
su creencia en otros, trate de usar estas sugerencias.
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1 |
Crea en ellos antes de que tengan éxito.
¿Ha visto
cuantas personas apoyan un equipo deportivo tan pronto como comienza a ganar?
Eso sucedió en San Diego hace un par de años cuando los Chargers [fútbol
estadounidense], conquistaron su división, ganaron todos sus juegos en la
semifinal para llegar al Super Bowl [juego de las estrellas
del fútbol estadounidense]. Toda la ciudad enloqueció. Uno podía ver el
relámpago, el símbolo del equipo, por todas partes: en las casas, en las
ventanas traseras de los autos, en broches, y así por el estilo.
En el clímax del éxito de los Chargers,
un par de personajes radiales—llamados Jeff y Jer—unieron al pueblo de San
Diego auspiciando un enorme acto matutino en el estadio. Su plan era darles a
las personas que aparecieran, franelas con los emblemas del equipo y hacer que
se alinearan en el estacionamiento para formar un relámpago gigante. Luego le
tomarían una fotografía desde un helicóptero y la pondrían en el periódico de
la mañana siguiente. Necesitaban un par de miles de personas para hacerlo, pero
esperaban que apareciera lo suficiente como para poder hacerlo. Imagínense su
sorpresa cuando aparecieron tantas personas que se quedaron sin franelas, y
terminaron rodeando el «relámpago humano» con un borde adicional. Fue algo tan
llamativo que algunos servicios noticiosos lo registraron y salió en las
noticias nacionales.
A todo el mundo le encanta un ganador. Es fácil
tener fe en individuos ya probados. Es mucho más difícil creer en las
personas antes de que se prueben a sí mismas. Pero
esa es la clave para motivar a las personas a que alcancen su potencial. Tiene
que creer en ellos primero, antes de que lleguen a tener éxito, y algunas veces
antes de que siquiera crean en sí mismos. El escritor francés y moralista
Joseph Joubert dijo: «Nadie puede dar fe a menos que tenga. El persuadido
es quien persuade». Necesita fe en otros antes de poder persuadirlos a creer en
ellos mismos.
Algunas
personas en su vida quieren creer desesperadamente en ellos mismos, pero tienen
poca esperanza. A medida que se relaciona con ellos, recuerde el refrán del
héroe francés de la Primera Guerra Mundial, Marshal Ferdinand Foch: «No
hay situaciones desesperadas; solo hay hombres y mujeres que se han desesperado
por ellas». Cada persona tiene semillas de grandeza por dentro, aunque
ahora puedan estar dormidas. Pero cuando uno cree en las personas, les echa
agua a las semillas y les da la oportunidad de crecer. Recuerda al gigante que
reside dentro de ti.
Cada
vez que pone su fe en ellos, les está dando el agua proveedora de vida, calor,
alimento, y luz. Y de continuar dando ánimo mediante su creencia en ellas,
estas personas florecerán a su tiempo.
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2 |
Enfatice sus fortalezas.
Ya mencionamos que mucha gente piensa erróneamente que,
para influir en otras personas, tienen que ser una «autoridad» y señalar las
deficiencias de los demás. Los que tratan ese método llegan a ser como Lucy la
de Charlie Brown, la tira cómica de Charles Schulz. En una tirilla Lucy le dice
al pobre Charlie Brown, «Charlie Brown, ¡eres un gol nulo en la portería de la
vida! ¡Estás a la sombra de tus goles! ¡Eres un mal tiro! ¡Eres tres golpes en
el hoyo dieciocho! ¡Eres un tiro fallido en el décimo lanzamiento de bolos!… ¡Eres
un tiro libre errado, un mal golpe de golf y un tercer lanzamiento cantado!
¿Entiendes? ¿Me explico?» ¡Esa, en verdad, no es una manera de impactar
positivamente la vida de otra persona!
El
camino para convertirse en una influencia positiva en otros yace exactamente en
la dirección opuesta. La mejor manera de mostrarles a las personas su fe en
ellos y motivarlos es enfocar su atención en sus fortalezas. Según Bruce
Barton, autor y ejecutivo de mercadeo: «Jamás se logró nada espléndido
excepto con los que se atrevieron a creer que algo dentro de ellos era superior
a las circunstancias». Enfatizar los puntos
fuertes de las personas las ayuda a creer que poseen lo que necesitan para tener
éxito.
“Creer en las personas antes de probarse a sí
mismos es la clave para
motivarlas a alcanzar su potencial. “
Elógielas por lo que hacen bien, tanto en público como en privado. Dígales cuánto aprecia sus cualidades positivas y sus destrezas. Y en cualquier momento que tenga la oportunidad de elogiarlas y alabarlas en presencia de su familia y sus amigos íntimos, hágalo.
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3 |
Anote sus éxitos pasados.
Aunque enfatice los puntos fuertes de las personas,
es posible que necesite más ánimo para mostrarles que cree en ellas, y para
motivarlas. La empresaria Mary Kay Ash aconseja: «Todo el mundo tiene un
anuncio invisible colgando de su cuello que dice: “¡Hágame sentir importante!”
Jamás olvide este mensaje cuando trabaje con las personas». Una de las mejores
maneras de hacer eso es ayudando a lo demás a recordar sus éxitos pasados.
El
relato de David y Goliat presenta un ejemplo clásico de la forma en que los
éxitos pasados pueden ayudar a una persona a tener fe en sí misma. Es posible
que recuerde el relato de la Biblia. Un campeón filisteo de casi tres metros de
alto llamado Goliat se paró frente al ejército de Israel y los insultó todos los
días durante cuarenta días, retándolos a enviar un guerrero a enfrentarse a él.
El cuadragésimo día, un joven pastor llamado David llegó al frente de batalla a
llevarles comida a sus hermanos, que estaban en el ejército de Israel. Mientras
permanecía allí, fue testigo del despliegue contencioso del gigante entre retos
y burlas. David se enojó tanto que le dijo a Saúl, rey de Israel, que deseaba
enfrentarse al gigante. He aquí lo que sucedió: Y dijo
David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y
peleará contra este filisteo. Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel
filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de
guerra desde su juventud. David respondió a Saúl: Tu siervo era
pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba
algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su
boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería
y lo mataba. Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba… Jehová, que me ha
librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará
de la mano de este filisteo.
David recordó sus antiguos éxitos, y tuvo confianza
en sus acciones futuras. Y por supuesto, al
enfrentar al gigante, este cayó como un árbol, con solo una piedra y una honda.
Y cuando le cortó la cabeza a Goliat, su éxito inspiró a sus paisanos; y
vencieron al ejército filisteo.
No
todo el mundo tiene la habilidad natural de reconocer los éxitos pasados y
obtener confianza de ellos. Algunas personas necesitan ayuda. Si puede mostrarles
a otros que les ha ido bien en el pasado y ayudarlos a ver que sus victorias
pasadas pavimentan el camino para éxitos futuros, estarán mejor capacitados
para moverse y actuar. Anotar los éxitos pasados ayuda a otros a creer en ellos
mismos.
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4 |
Incúlqueles confianza cuando fracasen.
Cuando
usted anima a las personas a tener fe en sí mismas, y comienzan a creer que
pueden tener éxito en la vida, rápidamente llegan a encrucijadas críticas. La
primera o segunda vez que fracasen—y fracasaran porque es parte de la vida—,
tendrán dos elecciones. Pueden ceder o continuar.
Algunas personas son tenaces y están dispuestas a seguir intentando el éxito, aun cuando no vean progreso inmediato. Pero otros no son tan determinados. Algunos desfallecerán ante la primera señal de problemas. Para darles un empujón e inspirarlos, tiene que seguir mostrándoles confianza, aunque cometan errores o lo hagan pobremente. Una de las maneras de hacer eso es contarles sus traumas y problemas pasados. Algunas veces las personas piensan que, si usted tiene éxito ahora, es porque siempre fue así. No se percatan de que habrá tenido su racha de caídas, errores y fracasos. Muéstreles que el éxito es un viaje, un proceso, no un destino. Cuando se percaten de que fracasó y aun así se las arregló para tener éxito, sabrán que fracasar no es nada malo. Y su confianza seguirá intacta. Aprenderán a pensar como la leyenda del béisbol, Babe Ruth, cuando dijo: «Jamás permita que el temor a poncharse se ponga en su camino».
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5 |
No basta simplemente
saber que el fracaso es parte del avance en la vida. En verdad, para que la
gente se motive a conseguir el éxito, les hace falta creer que pueden ganar.
John, como muchos de nosotros, gustó del éxito cuando era un simple niño. Y
afirma: “Cuando crecía, idolatraba a mi hermano Larry, que tiene dos años más que
yo. Después de mis padres, él probablemente era la influencia principal en mi
niñez. Larry siempre fue un gran líder y un excelente atleta. Y siempre que
jugábamos básquetbol, fútbol, o béisbol con los niños en el vecindario, él era
el capitán. Muchas veces cuando escogían equipos, yo era el último que
seleccionaban, porque era más joven y pequeño que la mayoría de los otros
niños. Pero cuando maduré, Larry comenzó a escogerme más, y eso siempre me hizo
sentir bien, no solo porque implicaba interés por parte de mi hermano, sino
porque sabía que, si me escogía, estaría en el equipo ganador. Larry era un
competidor feroz, y no le gustaba perder. Siempre jugaba para ganar, y
usualmente lo hacía. Juntos ganamos muchas veces, y esperaba el triunfo cuando
jugaba con él. Ganar es motivador. El novelista David Ambrose
reconoció esta verdad: «Si tiene voluntad para ganar, alcanzó la mitad de
su éxito; si no, ha alcanzado la mitad de su fracaso». Acercarse a
otros para ayudarlos a experimentar algunas victorias juntos les da razones
para creer que tendrán éxito. Y en el proceso, sienten la victoria. Ahí es que
comienzan a pasar cosas increíbles en sus vidas.
Para ayudar a las personas a creer que pueden alcanzar la victoria, ubíquelas en donde puedan experimentar éxitos pequeños. Anímelos a realizar tareas o asumir responsabilidades que usted sabe que pueden lidiar y hacer bien. Y deles la asistencia que necesitan para tener éxito. Como dijera Demóstenes, el orador griego: «Las oportunidades pequeñas muchas veces son el comienzo de grandes empresas». Con el tiempo, a medida que crezca su confianza, asumirán retos más difíciles, pero podrán enfrentarlos con confianza y habilidad por la experiencia positiva que están desarrollando.
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6 |
Imagínese los éxitos futuros de ellos.
Escuchamos
acerca de un experimento hecho con ratas de laboratorio para evaluar su
motivación para vivir bajo distintas circunstancias. Los científicos pusieron
una rata en una jarra llena de agua colocada en un lugar oscuro, y midieron
cuánto tiempo continuaría nadando el animal antes de rendirse y ahogarse.
Observaron que la rata casi siempre duraba poco más de tres minutos.
Luego
pusieron otra rata en la misma clase de jarra, pero en vez de colocarla en
completa oscuridad, permitieron que fuera iluminada por un rayo de luz.
Bajo esas circunstancias, la rata siguió nadando treinta y seis horas. ¡Eso
excede setecientas veces más que la que estaba a oscuras! Como la rata podía
ver, mantenía la esperanza.
Si eso ocurre con animales de laboratorio, piense cuán fuerte puede ser el efecto de la imaginación en las personas, que tienen la habilidad del raciocinio. Se dice que un individuo puede vivir cuarenta días sin comida, cuatro días sin agua, cuatro minutos sin aire, pero solo cuatro segundos sin esperanza. Cada vez que usted les presenta una visión a otros y crea una imagen de su éxito futuro, los edifica, los motiva, y les da razones para continuar. Tenga presente que la esperanza “es el ingrediente básico para estimularse a sí mismo y estimular a los demás.”
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7 |
Espere un nuevo nivel de vida.
Konrad Adenauer, estadista alemán, observó: «Todos
vivimos bajo el mismo cielo, pero no todos tenemos el mismo horizonte». Como
persona influyente, usted tiene la meta de ayudar a otros a ver más allá del
hoy y sus circunstancias actuales, y soñar grandes sueños. Cuando uno pone su
fe en los demás, los ayuda a extender sus horizontes y los motiva a moverse a
todo un nuevo nivel de vida.
“Para ayudar a las personas a creer que pueden alcanzar el triunfo, póngalas a experimentar pequeños éxitos.”
Algo
integral para esa nueva manera de vivir es un cambio de actitud. Según Denis
Waitley: «La ventaja del ganador no yace en un nacimiento dotado, un gran
coeficiente intelectual, o el talento. La ventaja del ganador está en la
actitud, no la aptitud. La actitud es el criterio para el éxito». A medida que
las actitudes de las personas pasan de la duda a la confianza—en ellas mismas y
en su habilidad de tener éxito y alcanzar su potencial—, todo en sus vidas
mejora.
Recuerda estas palabras de Napoleón Hill: “Todo lo que la mente
del hombre puede concebir y creer, la mente del hombre lo puede alcanzar con
una Actitud Mental positiva.”
Hace
varios años, Jim y Nancy lograron increíbles conocimientos, respecto al poder
de ejercer fe en otros, al decidir arriesgarse con su hijo Eric en una montaña
en Utah. He aquí el relato de Jim acerca de ello: Cuando
uno tiene un niño impedido, libra una constante batalla emocional entre darle
nuevas experiencias y protegerlo de las heridas, y el fracaso. Nuestra vida con
Eric no es la excepción. A pesar de sus limitaciones, que incluyen usar una
silla de ruedas y manipular poco su mano derecha, Eric tiene un gran espíritu
positivo. Y muchas veces los que titubeamos al intentar cosas nuevas somos
Nancy y yo, en vez de él.
Hace
unos cinco años, Nancy tuvo la idea de que lleváramos a Eric a esquiar. Una
amiga le contó acerca de un lugar en Park City, Utah, llamado Nacional Agility
Center [Centro Nacional de Habilidades]. Allí les ofrecen a las
personas impedidas instrucción y asistencia para esquiar en la nieve, nadar,
jugar tenis, esquiar en el agua, montar a caballo, navegar en balsas, y otras
actividades. Ella pensaba que la experiencia sería muy buena para la autoestima
de él.
Tengo
que reconocer que desde el mismo principio dudé de ello. Sabiendo cuán difícil
es el deporte para mí, se me hacía difícil imaginarme a Eric disparado por una
montaña de más de tres mil metros. Y saber que un golpe en la cabeza de Eric
podría causarle un ataque que lo llevaría al hospital para otra cirugía
cerebral no ayudaba en nada. Pero Nancy tenía fe en que él podía hacerlo; y
cuando ella cree, él también. Así que salimos a intentarlo.
Cuando
llegamos a Deer Valley, y conocimos algunas de las personas que trabajan en
el National Ability Center, comencé a sentirme un poco mejor. Eran
profesionales y muy positivos, y nos mostraron el equipo que Eric usaría, un
tipo de esquí doble con un asiento moldeado. Lo pondrían en una silla y
manejaría usando una barra unida a unos esquís en una horqueta.
Cuando
comenzamos a llenar los formularios, nos paralizamos parcialmente al leer la
renuncia voluntaria que decía que Eric estaría «involucrado en actividades que
incluían arriesgarse a heridas serias, impedimentos permanentes y muerte». Eso
hizo que el riesgo pareciera muy posible, pero ya en ese momento Eric estaba
muy emocionado y no queríamos que nos viera titubeando.
Luego
de ajustar a Eric con una cinta fuerte en su esquí doble y darle algunas
instrucciones, Stephanie, su joven instructora, lo llevó a la colina de
aprendices. Unos diez minutos después, nos emocionamos al ver a Eric bajando
por la colina con una gran sonrisa en su rostro. Estábamos tan orgullosos de él
que lo saludamos chocando las manos y dándole palmadas en la espalda. Me
dije: No fue tan malo.
Entonces
volvieron a salir. Lo que no sabíamos era que esta vez iría al tope de la
montaña. Esperamos al pie de la colina. Y esperamos. No estábamos seguros si
íbamos a verlo bajar en sus esquís o en una camilla con la patrulla de la
montaña. Finalmente, después de unos treinta minutos, lo vimos con Stephanie
salir y esquiar hasta el pie de la loma. Sus mejillas estaban rojizas, y
sonreía como el gato Cheshire. Le gustaba. «Papá,
muévete» dijo mientras pasaba volando. «Voy a subir de nuevo».
Eric
esquió todos los días durante ese viaje. Es más, un día al terminar de esquiar,
nos dijo:
—Hoy Stephanie no me subió a la montaña.
—Oh—dijo Nancy—, ¿entonces quién esquió contigo?
—Un tipo con una sola pierna—respondió Eric.
—¡Qué! —gritó Nancy—. ¿Cómo que un tipo con una
sola pierna?
—Anja—dijo Eric—, un tipo con una sola pierna.
Y entonces Eric se sonrió juguetonamente y dijo:
—¿Quieres saber cómo perdió su pierna? ¡En una
avalancha!
Eric
esquía cada año desde entonces, y su vida no ha sido igual. Ahora tiene la
confianza que jamás tuvo, y está dispuesto a intentar casi cualquier cosa. Nada
tres días a la semana, levanta pesas, juega balompié, y hace otro tipo de
cosas. Me parece que uno podría decir que adoptó como suyo el refrán del
National Ability Center: «Si puedo hacer esto, ¡puedo hacer cualquier cosa!»
Si
hubieran hecho las cosas como quería Jim, Eric jamás habría tenido la
oportunidad de experimentar lo que hizo en aquella montaña en Utah, hace cinco
años. Jim ama a Eric con todo su corazón, pero tiende a irse a la segura.
Ejercer fe en otros implica arriesgarse. Pero las recompensas superan los
riesgos. Roberto Louis Stevenson dijo: «Ser lo que somos, y llegar a ser lo que
podemos ser, es el único fin de la vida». Cuando uno ejerce fe en otros, los
ayuda a alcanzar su potencial. Y llega a ser una influencia importante en sus
vidas.
Ahora es importante hacer una reflexión sobre lo importante y los grandes
beneficios de la fe y de manera especial en tener fe en las personas por ello
te invito a continuación a que revises cada punto para verificar la
influencia
TENGA FE EN OTRAS
PERSONAS.
• Busque un punto fuerte. Piense
en alguien a quien le gustaría animar. Busque un punto fuerte de la persona, y
señáleselo. Use su interacción como oportunidad para expresar confianza en esa
persona.
• Edifique sobre éxitos pasados. Si
en el futuro cercano tiene que darle a alguien una tarea difícil, invierta
algún tiempo en recordar sus éxitos. Entonces cuando se reúna con la persona,
rememore esos éxitos. (Si pasa por este proceso y no puede recordar ninguno, es
señal de que ha invertido muy poco
tiempo conociendo a la persona. Planee invertir
algún tiempo junto para conocerse mejor.)
• Ayude
a otros a sobreponerse a la derrota. Si tiene colegas, amistades,
empleados, o familiares que hace poco experimentaron una derrota de algún tipo,
invierta tiempo para hablar con ellos respecto a eso. Permita que le cuenten
toda la historia, y cuando terminen, aclare que los valoriza y aún cree mucho
en ellos.
• Comience bien. La
próxima vez que reclute nuevas personas para su organización, comience bien las
relaciones. En lugar de esperar hasta que se prueben a sí mismos para
elogiarlos, asegúrese de afirmar repetidamente su fe en ellos y su
habilidad antes de que le den resultados. Se complacerá por su
deseo de saciar sus expectativas positivas.
Me
alegra haber compartido contigo este tema de Elsie Vega y te invito a que cada
día tomes un poco de tu tiempo para aprender, motivarte, formarte y entrenarte
para vivir una vida plena, ya que pronto te compartiré “como hacer que te pasen
cosas buenas”.
José W Herz.












