Del Lienzo al Balance:
El Arte de Presentar Estados Financieros.
En tiempos remoto el considerado padre
de la Contabilidad Luca Paccioli, dijo: «La contabilidad es un arte
suprema y una ciencia sublime», del mismo modo autores como Chaves, Chyrikyns,
Dealecsandris, Feonti de García Pahlen-Acuña, y Viegas (citados por Uribe.,2014
pág. 243 en “Caracterización de la
evolución en el concepto de contabilidad de 1990 a 2010” Cuadernos de Contabilidad, 15 (37),
239-259. ) entienden que la contabilidad es el arte de registrar, clasificar y
resumir de una manera significativa, y en términos monetarios, operaciones y
hechos que tiene por lo menos en parte, un carácter financiero e interpretar
los resultados de dichos hechos y operaciones; igualmente otros autores reconocidos inclusive
el Instituto Americano de Contadores Publicas(AICPA) también definen la
contabilidad como un arte y, cuando revisamos el significado de arte esta es
definida como la manifestación de la actividad humana mediante el cual se
interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos,
lingüísticos o sonoros, es decir, el arte es entendido como cualquier
producto o actividad realizado por el hombre mediante el cual se interpreta lo
real o se plasma lo imaginado. Así tenemos entonces que la contabilidad también puede ser vista como un arte, donde la
creatividad y el juicio profesional juegan un papel fundamental. Ahora
hagámonos parte de ese arte y construyamos una analogía entre la contabilidad y
el arte para que inspiremos a los profesionales de la Contaduría Publica a
crear estados financieros más atractivos y comunicativos. ¿Quién dijo que los números no pueden ser
hermosos? La contabilidad, al igual que la pintura, la escultura o cualquier
otra forma de expresión artística, requiere de un toque de creatividad y una
visión estética para transmitir un mensaje de manera efectiva.
Imagina un lienzo en blanco. El pintor elige sus colores, traza las líneas y compone la imagen con el objetivo de transmitir una emoción, una idea o una historia. De manera similar, el contador público tiene ante sí un conjunto de datos financieros que debe transformar en una narrativa coherente y comprensible.
Al igual que un pintor selecciona el
tamaño y la textura de su lienzo, el contador debe elegir la estructura más
adecuada para presentar los estados financieros. Un Estado Financiero bien
diseñado, con una clasificación clara de los activos, pasivos y patrimonio, es
como un lienzo perfectamente estirado.
La elaboración de los estados financieros es como el proceso de pintar
un cuadro. El contador debe seleccionar cuidadosamente los colores (en este
caso, los números) y componer la imagen de manera que sea equilibrada y
armoniosa. Cada cifra, cada gráfico y cada tabla es una pincelada que
contribuye a la obra final.
La elección de los colores en un gráfico puede influir en la percepción
de los datos. Al igual que un pintor utiliza colores cálidos para transmitir
alegría y colores fríos para transmitir calma, el contador puede utilizar
colores para destacar tendencias positivas o negativas, lo mismo sucede con la
composición: La disposición de los elementos en un cuadro es fundamental para
crear una sensación de armonía y equilibrio. Del mismo modo, la disposición de
los datos en un estado financiero debe ser lógica y fácil de seguir todo ello,
para que La presentación, así como en una obra de arte, sea importante, ya que
un cuadro bien enmarcado y expuesto en un lugar adecuado puede captar la
atención y generar emociones en el espectador, de manera similar, los estados
financieros deben presentarse de forma clara y atractiva para que los usuarios
puedan comprender la información de manera fácil y rápida.
Todo por cuanto la estética en la contabilidad le aporta grandes beneficios tales como: Mayor comprensión: por cuanto una presentación visualmente atractiva facilita la comprensión de los estados financieros, incluso para aquellos que no son expertos en contabilidad. Mayor confianza: Ya que estados financieros bien diseñados transmiten una imagen de profesionalismo y confianza en la empresa. Mayor impacto: debido a que una presentación estéticamente agradable puede generar un mayor impacto en los usuarios y motivarlos a tomar decisiones informadas.
En conclusión, la contabilidad y el
arte tienen más en común de lo que parece. Al aplicar principios estéticos a la
presentación de los estados financieros, los contadores pueden transformar
números fríos en historias cautivadoras que inspiran confianza y fomentan el
crecimiento.
¿Te animas a convertir tus estados
financieros en verdaderas obras de arte?
José W Hernández
Contador Público.
@jwherz













