Al observar la realidad actual y escuchar
de parte de muchos pronunciar la palabra colectivo
para exponer, definir, o simplemente anunciar aspectos propios de la vida en
sociedad, me he preguntado ¿Puede haber
colectivo sin que exista un previo desarrollo de lo individual? Y lo
primero que surge en mi reflexión no es otra cosa, que, aquella expresión bíblica del Génesis cuando
habla del acto de la creación del hombre: “Creo, pues Dios al Ser Humano a imagen suya,
a imagen de Dios lo creo” y de allí sostengo, que , El Ser Humano,
nace, crece, se desarrolla y muere, es ese, su ciclo de vida como todo ser
vivo, un ciclo de vida donde experimenta un sin fin de necesidades que según
Maslow van desde las necesidades primarias(fisiológicas) hasta aquellas que lo
conducen a la búsqueda de su autorrealización con ser, como persona. Sin duda
alguna el Ser Humano no es infértil desde que nace, sino que viene dotado de un conjunto de capacidades, dones o talentos
naturales propios, que le permiten por su propia naturaleza irse abriendo
camino en medio del entorno en que le ha tocado vivir, siendo la Inteligencia, la Libertad y la
conciencia esos dones que le han brindan lo que algunos expertos como
Stephen R. Covey ha llamado la Capacidad
de Elegir, ese pequeño espacio que existe entre el estímulo y la repuesta,
o, el pensamiento y la acción que determinara su presente y futuro, lo que
obliga a señalar, que su desarrollo individual es responsabilidad absoluta de
las personas y su fin máximo, alcanzar la Felicidad Suprema y para alcanzarla
requiere tres cosas fundamentales: Primero,
crecer sanamente tanto física como mentalmente, Segundo, buscar alcanzar y
obtener las oportunidades que le permitan desarrollar su potencial, es decir
desarrollar su inteligencia y cultivar
su intelecto , Tercero, vivir su libertad a plenitud en todos los aspectos de la
vida(Pensar; Crear; Hacer; Decir; Actuar y Asociarse)para así, poder vivir en común con los demás, el
testimonio practico, de lo que es, ser
persona. Un vivir donde su entorno le promueva y garantice las condiciones
necesarias que le ayuden en su promoción como persona y le garantice la
conservación de su especie, el ejercicio pleno de sus derechos y el libre
desenvolvimiento de la personalidad; pero, ante todo esto ,que significa toda
esas cosas en sentido práctico para quienes hoy representan la Sociedad
Venezolana?, significa, sencillamente,
dejar que cada persona a través de sus esfuerzos, logros, experiencias,
victorias y fracasos y del mismo desempeño de sus capacidades obtengan los
frutos, los medios, las herramientas y oportunidades que le permitan alcanzar
su fin máximo, “La Felicidad”, dentro del marco de la política como
generadora de bien común y de la economía como generadora de bienestar y
progreso. En fin el Ser Humano nace, crece y se desarrolla en familia y las
familias, para alcanzar sus mayores objetivos abstractos, se unen, se asocian
para protegerse, para defenderse, para instruirse para administrar su recursos,
etc., con el fin de garantizarse un desarrollo pleno, justo y armónico acorde a
su naturaleza, y luego, delegan mediante contrato, el cumplimiento de estos
fines, de allí, surge la condición de Pobre o Rico, incluido o excluido o
sencillamente persona o ciudadanos; simples etiquetas que de acuerdo al sistema
de valores imperantes, muchas veces justifican accionares desmedidos,
manipuladores , perversos como también, accionares nobles que defienden
,promueven y hacen permanecer los más altos valores de la dignidad humana. He
aquí, la necesidad de una sociedad con altos valores humanos y un Estado que
promueva el bien común, para que todos juntos alcancemos la máxima felicidad, es mi derecho, tu derecho, nuestro derecho.
José W. Hernández. H. Jwherz339@gmail.com